martes, 28 de febrero de 2012

MONTANDO UNA FIESTA CON PEQUES EN CASA


¿No os gustaría que hubiera un agujerito en la guardería para poder ver que hace vuestro bebe en compañía de otros niños? ¿Jugará, llorará, pasará de todo y preferirá ir a su rollo? Pues montad una pequeña reunión en casa y así saldréis de dudas. Además podréis intercambiar consejos con otras mamis o papis. A mí para lo que me ha servido realmente este finde, ha sido para ver lo que me espera en un futuro muuuuuy breve.

El viernes, vino una amiguita a casa. Se llevan 3 semanas pero parece que se lleven más. La mía cuando juega, se queda sentada en el suelo tranquilita. Si se le escapa un juguete, te lo reclama y si no le haces caso, empieza a chillar hasta que se cansa o te cansas tú y se lo acercas. Ya lo sé, no debería hacerlo y dejar que intente moverse para que aprenda a gatear pero es que cuando pone la cara de pena con lagrimotes de cocodrilo, no me puedo negar. La otra niña en cambio, ya sabe gatear y cuando se le escapaba la pelota, iba a su ritmo a buscarla. Y como sabe moverse, también sabe salir de la zona de juegos. Y esto yo todavía no lo tengo previsto. Mi niña tiene su alfombra acolchada de letras para que no se haga un coco cuando se cae, pero de ahí a que se me vaya de excursión por toda la casa... Y yo que pensaba que iría más tranquila cuando se pudiera mover! Me veo corriendo por la casa, cerrando puertas para que no se escape, poniendo seguros en los cajones y armarios más peligrosos, subiendo las cosas en las estanterías para que no las rompa... ¡Que miedo!
Dicen que a edades tan tempranas (tiene 9 meses) no saben jugar con otros niños, que prefieren estar solos. Igual si pero a mí me dio la impresión que a ratos se comunicaban entre ellas y hasta se pasaron algún juguete. No sé si es por ir a la guarde o por su carácter (en la guarde me han dicho que es muy sociable), pero la mía, a la que ve a otro niño, tenga su edad o unos años más... se emociona y empieza a saltar de contenta!

El sábado vinieron a casa unos amiguitos un poco más mayores y se puso a jugar con una niña de 28 meses y un niño de 6 años, y se lo pasó igual de bien. Aquí el problema es que no has de controlar lo que hace tu pequeña sino que hacen los demás con ella ya que a esas edades, todavía no controlan muy bien. Se me ocurrió decirle a la niña en cuestión, si quería jugar a la pelota con mi hija (yo normalmente me siento en el suelo, y se la tiro cerquita para que haga flexiones y la coja). La niña encantada me dijo que si, cogió la pelota y se la tiró, sin mala intención, a la cara. Suerte que es una pelota de ropa y mi hija en vez de ponerse a llorar se quedó como atontada pensando... ¿pero que ha pasado?

Un consejo que os doy cuando organicéis estas reuniones en casa: platos y vasos de plástico, de estos monos y baratos que venden en los chinos, para evitar cristales y trozos de porcelana por todas partes. Y si son de usar y tirar, ¡todavía mejor que luego no hay ni que fregarlos!

martes, 21 de febrero de 2012

JUGUETES CASEROS

(Dedicado a mi buena amiga Maite, para que sigamos compartiendo muchos momentos de juegos con nuestras peques) 

Cuando llegó el otoño empecé a curiosear todos los catálogos de juguetes que caían en mis manos. Mi bebé tendría 6 meses para Navidad y no quería comprar cosas inútiles. La casa es pequeña y su habitación más, por lo que se ha de amortizar el espacio. El problema es que no acababan de gustarme los juguetes para su edad, prefería los que eran a partir de 1 año. Tuve la suerte de entrar en una juguetería pequeña, de las de toda la vida, y que me atendiera el dueño. Miró al bebé (que entonces tenía 4 meses), me miró a mí, y luego me dijo: ¿usted la ve dentro de 2 meses metiendo la redonda dentro del agujero correcto? Y tenía razón. Con 6 meses no supo hacerlo, pero es que ahora que tiene 9, como mucho lo que consigo es que meta una pieza dentro de una caja que es 10 veces más grande que la pieza. Y en el fondo, yo creo que la mete por equivocación, no porqué quiera. 

El vendedor me contó que su experiencia le había mostrado que a esas edades, los bebes tan pequeños, se conforman con poco: cosas que hagan ruido, que tengan luces, peluches blanditos. Me dijo que no quería venderme nada inútil y que quedara defraudada por la poca gracia que le hiciera el juguete nuevo a mi peque cuando lo viera. Pero lo que realmente les gusta más a nuestros pequeños, es que juguemos con ellos. Es igual con que. Cualquier cosa sirve. Lo importante es que estemos a su lado. 

Una cosa que les gusta mucho es algo tan simple como un globo. No se me había ocurrido nunca hincharle uno. Y eso que cada domingo nos regalan uno cuando vamos a comprar la comida. Pero cuando tenía 5 meses nos dieron por la calle uno de publicidad atado a un palo y es de lo que más le gusta de todo lo que tiene en su habitación. De hecho como va con palo, lo tenemos al lado del cambiador y así mientras ella está entretenida cogiendo el palo, le podemos cambiar la parte de abajo con tranquilidad. 
 
También podeis entretenerlos en el cambiador con la bolsita de las toallitas que utilizamos para limpiarles el culete. ¡Les encanta el ruido que hace mientras la manipulan! Nosotros siempre tenemos una vacía para ella. Pero ojo! nada de bolsas de verdad, ni grandes ni pequeñas. Esas pueden ser peligrosas si les das por ponerselas por la cabeza. 

Otro juego que podéis hacer, ya sin el palo, es lanzárle el globo para que lo intente atrapar con sus manitas. Como no hace daño, no hay problema de que le dé en la cara y en cambio a ella le encanta cuando la golpea. No para de reír a carcajadas. Eso sí, no tengáis la misma genial idea que yo de pintarle una cara al globo e inmediatamente después poneros a jugar. No. Porqué la tinta todavía está fresca y acabareis los dos llenos de pintura y la suya costará un poquito más de quitar de los dedos...  Fallo de madre primeriza. 

Otro "juguete" que le triunfa, es cualquier cremita que esté dentro de su caja y tenga un espacio para moverse. La mueve de lado a lado y se queda tan contenta. Si pesa demasiado para el bebe, lo podéis sustituir por un bote de lizipaina, couldina o similar, vacio de medicamento, y le ponéis una canica dentro o un cascabel. ¡Les encanta el ruido de la pelotita al chocar con los lados!. 

Algo similar que podéis hacer si sois un poco habilidosas con la aguja es construiros vuestra propia versión del bote con dos trozos de tela. Los coséis, le ponéis relleno y un cascabel, lo cerráis, le ponéis una cuerda para poderlo colgar del cochecito por ejemplo y ya tenéis un móvil casero. 

Y si es navidad, podéis bordar algún motivo navideño en una de las telas para que parezca que habéis adornado el cochecito. El cascabel yo lo compré en una tienda de animales, que son bastante más baratos. Por un euro podéis encontrar cascabeles muy grandes, de unos 3-4 cm y será más fácil que suene el móvil entre tanto algodón. 

También podéis sentarlos en vuestras rodillas y poner un objeto de plástico o un papel en la mesa y jugar a tirarlo al suelo. El problema de este juego es que llega un momento en que va más rápido el pequeño en tirar el objeto que nosotros en cogerlo del suelo y al día siguiente tendremos agujetas en la espalda como si hubiéramos jugado un partido de tenis. Por último recomendar algo que gusta a todos los niños y que ahora he podido comprobar que sirve para todas las edades: una pelota. Aun son muy pequeños para saberla pasar. Pero eso de coger la pelota y levantarla por encima de sus cabezas si ya se aguantan sentaditos en el suelo, les divierte muchísimo. 

Y ahora toca… ¡disfrutar con nuestros pequeños!

miércoles, 15 de febrero de 2012

(DES)HACIENDO PLANES PARA EL FIN DE SEMANA


Finde de San Valentín, o aniversario de bodas, cumple, o porqué nos apetece. Hacemos planes para el finde, como hacíamos antes de que naciera el bebé pero …. el peque se pone malo y todo se va al garete.

En el momento en que nace el bebe, es mejor no hacer planes a medio-largo plazo. Si se levanta bien, pues genial, pasamos el día fuera. Que está malito, ha tenido mala noche y nos apetece dormir… pues nos quedamos todos en casita y nos tiramos por el suelo a jugar. Lo importante es estar los 3 juntos y lo de menos el lugar.

Pero la verdad es que lo del bebe es una excusa. Ya no nos apetece tanto salir (y no tiene nada que ver esa ola polar que hay fuera estas semanas). Sobre todo si trabajamos y vemos a nuestro bebe 1-2 horas despierto al día, el finde queremos estar con él, achucharlo, mimarlo y sacarlo al parque a pasear, disfrutando de nuestro tiempo sin hacer nada, viendo como semana a semana nuestra peque aprende cosas nuevas. Primero a darse la vuelta, luego a sentarse, en breve querrá gatear,… Si hemos de escoger entre quedar con amigos a quedar los 3 solos… suele ganar en la mayoría de los casos lo 2º. Pero a veces, te apetece hacer planes para cambiar la rutina.

Este finde tenia que ser especial. Mi peque hacia 9 meses y nosotros 2 años de casados. Hasta tenía encargado un pastelito para celebrarlo. Pero durante la semana la peque se empezó a encontrar mal. No supimos leer las señales que nos enviaba: mucho sueño, pocas ganas de jugar, una diarrea diaria, empezaba a estar desganada y aun así el sábado nos pensamos que nos tomaba el pelo y no quería comer. Es lo que tiene ser padres primerizos. Total que salimos y acabamos pasando gran parte de la tarde en un hospital lejos de nuestra ciudad dándole suero y viendo el club Disney en la tele de la habitación. Llegamos a casa casi a la 1 de la mañana agotados… No podemos quejarnos si lo comparamos con la última vez, otro sábado por la tarde en donde la programación de la tele era una cinta grabada: ahora 101 dálmatas, ahora Alicia en el País de las Maravillas. ahora otra vez 101 dálmatas, ahora Alicia en el País de las Maravillas. Y vuelta a empezar. No se cuantas veces vimos las dos películas esa noche…

Lo “mejor” de este finde es que después de tantas horas de hospital con ella en bracitos, calmándola y dándole besitos… me contagió su virus y ahora soy yo la que está en casa con suero :-(((

jueves, 9 de febrero de 2012

DONDE DAR A LA LUZ: EN LA PÚBLICA O EN LA PRIVADA

Todo tiene sus pros y sus contras.

El otro día leía en una revista para padres un artículo titulado: ¿Ginecólogo/a o matron/a? Para muchos, es lo mismo que decir: ¿Pública o Privada?
Hablaban de los pros y los contras, sus titulaciones, quien es mejor que te siga el parto, que esté contigo en el momento de dar a luz,..

En resumen venía a decir que si todo va bien, no hay problema en escoger uno u otro. Pero que en caso de que tengamos problemas durante el embarazo o haya algún problema en el paritorio, entonces ha de intervenir a la fuerza el ginecólogo /a para tener un final feliz. Hasta aquí estoy de acuerdo.


Yo llevé mi embarazo tanto por la Seguridad Social como por mi mutua privada. Hasta el tercer trimestre, no tenía claro donde quería dar a luz y es que hay muchas cosas a tener en consideración y no solo si vamos a tener una habitación privada o si vamos a tener a nuestro lado al mismo especialista que nos ha visitado durante  los últimos 8 meses. De hecho, toda la vida había pensado que lo tendría en la privada (tengo seguro privado desde el día en que nací). Pero mira, a la hora de la verdad, me decanté por la pública. (Eso sí, lo reconozco, con habitación privada, jejeje).


PROS EN LA PRIVADA
Para mí los "PRO" de llevar el embarazo por la privada, es que cada mes tenia visita con mi ginecóloga y veía a mi peque creciendo en mi interior. De hecho, en la primera eco, estaba de 7 semanas. En la pública, a menos que hayan problemas, no tienes la 1º eco hasta más adelante, cuando puedan medirle el cuello para descartar el síndrome de Down.
Aparte, tienes tu ecografía mensual, sabes su peso (y el tuyo por desgracia...), su altura,... Y como siempre ves la misma cara, pues igual coges más confianza y preguntas más cosas.
Las correas las empiezas 2 semanas antes (en la semana 38 por lo general), te hacen un poco más la pelota (por eso de que estas pagando,...).
Después, durante el post-parto, aparte de examinarte por fuera, te hacen una eco a ver cómo va todo por dentro, y no solo te palpa la comadrona para saber si todo está volviendo a su sitio bien. Y en mi caso, que al cabo de un par de meses tuve que volver por unas molestias, fue llamar y darme hora para el día siguiente, cosa que en la pública, se habría alargado un poquiiiiito más ya que no era nada urgente. Se me había enquistado un punto y allí mismo me lo solucionaron, devolviéndome a la normalidad en 5 minutos.


PROS EN LA PÚBLICA
Los PRO de la pública también son muchos. Yo me quedé encantada con todo el equipo de comadronas que me atendió desde el 1º día hasta acabar el puerperio. En teoría me tendría que haber atendido sólo una pero tuve la desgracia que cogió la baja y por tanto solo nos vimos al principio y al final. En la primera visita, que supones que estas embarazada porqué llevas varias semanas de retraso pero en mi caso todavía no me lo creía, me dio muchísima confianza, me llenó de información y nos dio la "carpeta del embarazo". Además me clichó enseguida y me recomendó apuntarme a yoga para embarazadas (de este tema, hablaré en otro post, ya que me fue muy bien).
No sé si funciona igual en toda España pero al menos en mi ciudad, en la 1º visita como embarazada, te dan una carpeta para que vayas guardando toda la documentación médica e informativa que te vayan dando durante los próximos meses sin problemas de perdidas. Además, te dan el libro del embarazo, que esto creo que sí que es común en toda España, donde irán apuntando todo lo que se haga en cada visita, el crecimiento del feto, tensión, peso, ...  Y en las últimas páginas, es donde apuntan como ha ido el parto y el puerperio, dando por finalizado el programa. Esto lo eché en falta en la privada ya que allí queda todo muy bien apuntado en el ordenador pero tú no tienes nada, solo las eco como recuerdo. Como ya he dicho antes, no siempre te atendía la misma comadrona / ginecóloga. Entonces lo que hacían era leerse el historial en tu librito, (que por si acaso también está todo apuntado en el ordenador) y así ya se ponían al día.  


CONTRAS EN LA PÚBLICA
Quizás la única CONTRA que puedo hacer a las matronas, es lo machaconas que son con el tema de la lactancia materna. Ya lo sé qué es lo mejor del mundo pero si por decisión propia o médica no puede ser, lo tienes tan inculcado dentro que te entra la depre y te sientes fatal (también hablaré en otro post). Eso sí, tanto por experiencia propia como de amigas, si quieres dar el pecho y tienes problemas... no te preocupes que ellas te ayudan con mil consejos y hasta se vienen a casa a ver cuál es el problema.
Otra CONTRA para la púbica es que los días que tocó visita con el ginecólogo (creo que fueron 3 en todo el embarazo) como que se dedicaban a hacer la eco, tampoco tenía ese espacio de intimidad que se crea en la privada cuando después de haberte vestido de nuevo, te sientas en la mesa y te resume como lo ve todo.


LA GRAN CONTRA DE LA PRIVADA: LAS PRISAS
Y la CONTRA en la privada que me hizo decantar tener el parto en la pública es que, como cada parto es dinero, en caso de que quieras un parto natural y a tu ritmo (o a ritmo de tu bebe) igual no lo tienes. En el 8º mes de embarazo, durante una visita rutinaria, llamaron a la doctora para decirle que tenía un parto. El paritorio estaba a 5 minutos y nos dijo que en 1h volvía. Eso me convenció de que yo quería ir a mi ritmo y de tranquis, que para eso estaba haciendo yoga y mis masajitos para no tener que pasar por una episiotomía. Si buscáis información por internet, veréis que en España el % de episiotomías es superior al 90% en las privadas!. Al fin y al cabo, con un cortecito todo va más rápido, entran mejor los fórceps,...


RESUMIENDO
Decidáis lo que decidáis, en ambos sitios llevareis un buen control. Si al final hay problemas, en ambos casos os atenderá un ginecólogo/a y por mucho que hayáis querido parto natural, acabareis con un corte o cesárea. Si os lo podéis permitir, llevad el embarazo por los dos sitios a la vez. Ya se sabe que 4 ojos ven mejor que 2. Y si os ven varios especialistas, pues tenéis dos opiniones sobre como va todo.
Si vuelvo a quedarme embarazada, no dudaré en repetir centro público y privado e intentaré tener a mi bebe en el mismo hospital que la primera vez.
Mi hija nació en el hospital de Terrassa, que tiene fama por su equipo de comadronas. El equipo se encarga de llamarte a casa unos días después de haber regresado para ver como está todo, te hablan como amigas, te preguntan no solo si sabes cuidar del bebe (se agarra bien al pecho, como duerme, que tal va el cordón, sabes vestirlo,.. ). No, también se encargan de ti, de si ya has tenido el bajón de hormonas, si te sientes depre, si la situación te desborda, ... y para toda la cuarentena sobre todo, tienes un teléfono al que llamar y explicar las cuarenta tonterías que te pasan y que no encuentras en los libros como solucionarlas. Porqué realmente cuando llegas a casa y te ves con una cosita indefensa entre los brazos que no para de llorar, es cuando te das cuenta de que has sido madre y que a partir de ahora, la responsabilidad de cuidar a este pequeñín, es 100% tuya (o al 50% si la compartes con tu pareja).